La especialista recuerda los compromisos anunciados en 2024 para la creación de una Unidad de Nefrología y un futuro centro de diálisis, y pide respuestas ante la incertidumbre sobre la continuidad del servicio
La nefróloga Sara Piqueras Sánchez ha compartido en sus redes sociales un vídeo acompañado de una reflexión en la que expresa su preocupación por el futuro de la atención nefrológica en el Hospital de Hellín. La profesional sanitaria recuerda los compromisos anunciados en las Cortes de Castilla-La Mancha en noviembre de 2024 para ampliar la cartera de servicios sanitarios, crear una Unidad de Nefrología en Hellín y, posteriormente, estudiar la implantación de un centro de diálisis.
Piqueras señala que, casi dos años después de aquellos anuncios, todavía no se han materializado los primeros pasos previstos y advierte de la incertidumbre existente sobre la continuidad de la atención especializada que reciben los pacientes renales de la comarca.
En su publicación, también reivindica la importancia de garantizar condiciones adecuadas para los profesionales sanitarios, defendiendo que la calidad asistencial depende tanto de los recursos disponibles como de la estabilidad de los equipos médicos. Asimismo, subraya que las demandas de los profesionales y las necesidades de los pacientes forman parte de una misma realidad asistencial.
“Hay decisiones que pueden esperar.
La atención sanitaria de nuestros pacientes, no.
Llevo casi tres años trabajando para consolidar la actividad de Nefrología en Hellín.
Y hoy, con menos de 20 días para que termine mi contrato, seguimos sin saber qué ocurrirá con la atención nefrológica que reciben en el área.
Gracias al artículo de Antonio González Cabrera he vuelto a mirar hacia una fecha: 28 de noviembre de 2024.
Aquel día, en las Cortes de Castilla-La Mancha, no se habló solamente de crear un Centro de Diálisis.
Se habló de:
Ampliar la cartera de servicios.
Crear una Unidad de Nefrología en Hellín.
Y, después, estudiar la implantación de un Centro de Diálisis.
Han pasado casi dos años.
Si todavía estamos esperando los primeros pasos, ¿cómo vamos a llegar al tercero?
Mientras tanto, son los pacientes y sus familias quienes siguen esperando respuestas.
Y aquí hay algo que también quiero reivindicar como profesional.
Reclamar mejores condiciones para los médicos y otros profesionales sanitarios también es defender a nuestros pacientes.
Porque no podemos hablar de calidad asistencial si no tenemos unas condiciones mínimas para poder ejercerla:
Descanso.
Tiempo para atender.
Recursos suficientes.
Reconocimiento profesional.
Colaboración entre profesionales.
Tiempo para construir una verdadera relación médico-paciente.
No se trata de elegir entre los derechos de los profesionales y los derechos de los pacientes.
Van de la mano.
Juanfran debería estar preocupado por la enfermedad de sus padres. No por tener que reclamar a la Administración que cumpla sus compromisos. Y mucho menos por preguntarse si seguirá existiendo el profesional que les atiende.
Hace unos años intenté mantener una distancia estricta entre médico y paciente y eso hizo que no llegara a conocer toda la historia de Antonio Manzanares Palarea.
Hoy soy más consciente de ella.
Y no quiero mirar hacia otro lado.
Nefrología estable y Diálisis de proximidad no son reivindicaciones diferentes.
Son parte de la misma atención renal.
Ahora toca preguntar.
¿A qué siguen esperando?”