Más de 8.000 personas de diferentes localidades se reúnen en la 5ª Edición de la Feria del Vino y del Enoturismo, incluyendo las que componen la DOP Jumilla
Jumilla vivió durante este fin de semana una auténtica celebración de vino, enología y viticultura. Celebró una nueva edición de su Feria del Vino y del Enoturismo DOP Jumilla, Matavendimia, con la presencia de 18 bodegas de la DOP Jumilla.
Durante dos jornadas, el evento recibió multitud de visitantes, venidos de localidades como Valencia, Alicante, Pinoso, Torre Pacheco, Orihuela, Yecla, las localidades que contaban con el Bus del Vino: Murcia, Cartagena, Caravaca y Lorca, y las que componen la DOP Jumilla, Hellín, Ontur, Fuente Álamo, Albatana, Tobarra y Montealegre del Castillo. También mucha gente de fuera de nuestro país como Polonia, Estados Unidos, China, o Suecia, se acercaron a disfrutar de esta gran fiesta del vino.
La organización estima que más de 8.000 personas abarrotaron el recinto de Matavendimia, visitando bodegas y participando en las distintas actividades, catas y talleres. La principal llamada fue la degustación en bodegas, las casetas gastronómicas, y la música, que no cesó un momento, mantenido el ambiente animado.
Las bodegas que abrieron sus puertas a las visitas sumaron más de 300 visitantes en total, poniendo el cartel de “Visitas completas”. También los restaurantes, bares, locales de ocio y tiendas de Jumilla agotaron sus existencias, con un lleno total y varios turnos de comidas y cenas.
Los buses del vino, patrocinados por ITREM, facilitaron la llegada de visitantes. A estos se sumaron hasta 10 servicios privados procedentes de Valencia, Alicante y otras localidades cercanas. En total, más de 15 autobuses esperaron a que los viajeros disfrutaran de esta celebración.
El presidente del Consejo Regulador de la DOP Jumilla, Silvano García, da fe de los buenos momentos vividos en Matavendimia: “Una edición para el recuerdo, acompañados del buen tiempo y la luna llena”.
Muchos momentos estelares
El pregón de Almudena Alberca la Master of Wine y madrina de Matavendimia 2026, se dirigió a jumillanos y visitantes. “La Monastrell tiene temple, y vosotros también”, y advirtió: “Este paisaje que tanto queremos no está garantizado. Las viñas en vaso, las vendimias en familia, las charlas en la puerta de la bodega… Todo eso hay que cuidarlo”. “Cada botella de Jumilla que se abre es una viña que sigue viva. Una familia que sigue en el campo. Un joven que no tiene que irse. Un paisaje que no desaparece”. Como Master of Wine, definió los vinos de la DOP Jumilla como “Muy directos. Complejos pero fáciles. Reflejan el carácter de las personas de esta comarca, con mucho carácter, pero muy cercanos”. Tras su cata inaugural, ejerció de Madrina, acompañando a bodegas y seguidores durante todo el fin de semana.
La exhibición del corro espartero abriendo el sábado por la mañana, es otro de los momentos más vibrantes de Matavendimia. Rinde homenaje a la memoria artesanal y a las tradiciones de la comarca. Esta reunión tradicional de artesanos y vecinos que se sientan en círculo para trabajar, trenzar y procesar manualmente la fibra natural del esparto, sirvió para acercar esta cultura a todos los asistentes, que se unieron al corro con curiosidad, y algunos se animaron a tejer alguna trenza.
Talleres, catas y la parte musical, parte fundamental de Matavendimia,
Matavendimia se convierte en una experiencia sensorial que va más allá de catar, charlar y bailar en una feria temática. Los asistentes que habían reservado previamente sus entradas para los talleres y las catas también pudieron compartir otras actividades, como tejer esparto, elaborar y llevarse una crema realizada con vino o pintar el Castillo de Jumilla con vino y café.
En cuanto a las catas, la mayoría pusieron el cartel de “Completas” con gran éxito de convocatoria y de público. Sergio Gallego sorprendió con sus “impresionantes conocimientos y vivencias aportadas a modo de ejemplos”; Mariajo Ayala unió a las gentes de Cartagena con Jumilla a través de los maridajes; y las jumillanas, Eva López y Guillermina Sánchez encandilaron a los asistentes por su gran profesionalidad, desenvoltura y conocimiento en torno al chocolate “como lupa del vino”, y los quesos DOP Queso de Murcia y DOP Queso de Murcia al Vino.
Ya el domingo, uno de los momentos más entrañables lo protagonizó Esperanza Andreo, directora de La Gracia Encanto Líquido de Murcia. Cerró el círculo de la sostenibilidad, presentando vinos ecológicos y de cercanía de la DOP Jumilla que acompañó deliciosas tapas de gastronomía local realizadas por Restaurante Media Luna.
La música también tuvo un papel destacado en Matavendimia. Gallopedro abrió la jornada con su propuesta de «pop espinoso, garaje de roca, punk acuático y sonido macarra». Después, el pinchadiscos Dan Vidal ofreció una selección de pop rock que dio paso a Jaleos DJ Set, cuyo tardeo mantuvo el recinto abarrotado. La sesión contó con invitados en el escenario, como Franky Fever, que debutó durante el evento, y los periodistas Pedro Jota y Encarna Talavera, madrina de Matavendimia 2025, que acompañaron a Jaleos en sus últimas canciones. La actuación se prolongó debido a la baja de Jutxa DJ y dio paso a la sesión del dúo local Daft Bass.
La artesanía estuvo presente durante toda la Feria, con 12 artesanos de la Asociación de Artesanos de Jumilla. El domingo también participaron los Coros y Danzas de Jumilla, acompañados por los Danzantes de Isso, como pueblo invitado. Su baile, documentado desde hace más de 500 años, se transmite de generación en generación y solo lo interpretan hombres. Al mediodía, Miguel Tebar, De Lacroix DJ, presentó la sesión musical creada en exclusiva para Matavendimia, titulada «De la tierra, el vino. Música vitivinícola para brindar por la enología». La propuesta acompañó una jornada de buen ambiente y encuentros junto a los stands, donde los asistentes pudieron conocer los proyectos de las bodegas y catar sus vinos, en un domingo más tranquilo que el sábado.