La congregación, fundada por la Madre María Luisa Zancajo, recibe el XXI Premio «Una Corona para la Solidaridad Hellinera»
La Fundación Matilde Izquierdo y la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario de Hellín han concedido el XXI Premio «Una Corona para la Solidaridad Hellinera» a la Congregación de Misioneras de la Caridad y la Providencia, en reconocimiento a la labor social, asistencial y humana que desarrolla desde hace décadas en la ciudad y su entorno.
El galardón distingue la trayectoria de una congregación que ha dedicado su trabajo al acompañamiento y atención de personas y familias en situación de vulnerabilidad, manteniendo una labor constante basada en la acogida, la cercanía y el cuidado de quienes más lo necesitan.
Una obra nacida de la fe y la entrega
La historia de la congregación está estrechamente ligada a la figura de su fundadora, la Madre María Luisa Zancajo de la Mata (1911-1954), religiosa nacida en Sinlabajos (Ávila) que, pese a sufrir una parálisis infantil desde muy joven, dedicó su vida al servicio de los más desfavorecidos.
En 1941 fundó las Misioneras de la Caridad y la Providencia, una congregación orientada a la atención de enfermos, ancianos, niños y familias con escasos recursos, basada en la confianza en la Providencia y en el compromiso con los más necesitados.
Un vínculo histórico con Hellín
La relación entre la congregación y Hellín comenzó en 1951, cuando la Madre María Luisa se instaló en el entonces humilde Barrio de las Cuevas, donde desarrolló una intensa labor social entre las familias con mayores dificultades.
Con el paso de los años, Hellín se convirtió en la Casa Madre de la congregación y en el centro de numerosas iniciativas asistenciales. Tras su fallecimiento en Madrid en 1954, sus restos fueron trasladados en 1974 a la capilla de la Casa Madre, situada en la carretera de Liétor, donde permanecen en la actualidad.
La presencia de las religiosas también se extendió a otros municipios cercanos, como Albatana, donde la fundadora y las primeras hermanas recorrieron los campos y núcleos rurales de la zona asistiendo a enfermos en sus casas, entregando comida y ropa, y compartiendo catequesis en una época marcada por severas dificultades económicas.
Además, mantuvo una importante labor en Jumilla, donde continúan desarrollando actividades de carácter social y pastoral.
Reconocimiento a una labor que continúa
El premio «Una Corona para la Solidaridad Hellinera» fue creado en 2005 con motivo del 50 aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen del Rosario, patrona de Hellín, para reconocer a personas, asociaciones y entidades que destacan por su compromiso con los demás.
Veintiuna ediciones después, el reconocimiento recae en una congregación que sigue manteniendo vivo el legado de su fundadora y que continúa trabajando al servicio de quienes más apoyo necesitan.
Una causa de beatificación abierta
El legado de la Madre María Luisa Zancajo continúa vivo no solo en las obras sociales que la congregación mantiene en España, Hispanoamérica y África, sino también en el ámbito eclesial. Actualmente, su causa de beatificación se encuentra abierta y en pleno proceso de estudio en la Santa Sede, en El Vaticano, donde se examina su vida de virtudes heroicas y su perfil místico con la mirada puesta en su futura subida a los altares como Sierva de Dios.