Un artículo de Pascual García, pregonero de la Semana Santa de Hellín 2025
Pascual García
Lo que ha pasado estos días invita a pensar las cosas con calma. A veces juzgamos rápido y buscamos a alguien concreto a quien señalar, cuando en realidad las situaciones suelen ser más complejas de lo que parecen. Algo parecido a lo que vemos en el Evangelio con Jesucristo, al que se le juzga antes incluso de ser escuchado.
En este caso, hay algo importante que no deberíamos olvidar: una Federación no es solo su Junta Directiva. Una Federación somos todas las Cofradías y Hermandades que la formamos. Por eso, lo bueno y lo malo que ocurra dentro de ella no se puede cargar únicamente sobre unos pocos, porque todos formamos parte, en mayor o menor medida, de lo mismo.
Cualquier persona en un cargo de responsabilidad, ha tenido que tomar decisiones que no siempre son fáciles ni agradan a todos. Eso forma parte del servicio que desempeña. Y también es justo reconocer que puede haber errores y que siempre hay margen para rectificar.
Sin embargo, estos días se escucha con frecuencia que “no lo ha hecho bien”, pero pocas veces se concreta realmente en qué.
Se hacen afirmaciones generales, pero sin explicar el qué, el cómo o el cuándo. Y sin eso, es difícil hacer una valoración justa.
No todo es blanco o negro, y menos cuando hablamos de decisiones que afectan a muchos y a una estructura tan amplia.
Quien asume una responsabilidad así tiene que decidir, ordenar y a veces exigir cosas que no siempre gustan. Eso es parte del cargo. Pero otra cosa distinta es convertir el desacuerdo en un juicio global sin argumentos claros detrás.
Por eso, más que quedarnos en críticas generales, quizá lo más justo sería concretar, dialogar y, si hay cosas que mejorar, hacerlo desde dentro y entre todos. Porque si algo queremos que funcione, lo lógico es que las críticas vayan acompañadas de propuestas, no solo de frases generales.
No podemos olvidar algo esencial: si queremos formar parte de la Iglesia, eso implica caminar en comunión, no como algo externo, sino como parte de ella, porque todos juntos la formamos.
La Federación se construye desde la escucha, el respeto y el compromiso de todos.
En definitiva: “Trabajemos en una Semana Santa que nos une, nos define y nos engrandece”.