Alfredo Tolín te cuenta las peculiaridades que tiene la Semana Santa en esta localidad de la comarca
La Semana santa es una celebración fundamental para los cristianos ya que en ella se recuerda y se revive la pasión muerte y resurrección de Jesús. Esto se hace en todo el mundo con los ritos litúrgicos propios y comunes para todos, de manera especial en el llamado triduo pascual: jueves santo, viernes santo, sábado santo y domingo de pascua.
Además, en muchos sitios se realiza durante estos días un recuerdo de la pasión, muerte y resurrección de Jesús mediante diversos tipos de representaciones. Por ser expresiones populares tienen, con frecuencia, unas singularidades propias de cada pueblo o región que configuran su cultura, tradición y patrimonio.
Aquí vamos a describir brevemente las peculiaridades de la semana santa de Ontur en la que participan siete hermandades.
El domingo de Ramos y la Burrica infantil
Desde hace unos pocos años, se viene realizando con entusiasmo una nueva actividad. Se trata de introducir en la procesión del Domingo de Ramos la participación protagonista de los niños de catequesis, que, con el turbante en su cabeza, van llevando en andas una pequeña imagen de “la entrada de Jesús en Jerusalén”, que se conoce en muchos sitos como la imagen de “la burrica”. La pequeña y preciosa imagen es obra de Jose Gabriel Barra.
Burrica infantil. Foto: Alfredo Tolín
Esta peculiaridad es muy importante en Ontur ya que su semana santa empieza con el protagonismo de los niños llevando la “burrica” y también termina, como veremos a continuación, con el protagonismo de los niños portando el “Niñico”.
La procesión del silencio
El miércoles santo por la noche, en la tradicional procesión del silencio, sólo desfila la imagen del Cristo Crucificado sobre un trono espectacular obra del prestigioso escultor sevillano Antonio Luis Troya. El trono incorpora como adornos: columnas, bolas talladas, cresterías talladas policromadas, tulipas de cristal, cuatro hachones sobre los que se fijan los faroles del antiguo trono, seis jarrones de metal plateado, cuatro querubines con motivos ornamentales policromados, doce tallas de cedro con querubín policromado en el centro y dos tallas del escudo de Ontur.
Cristo Crucificado. Foto: Alfredo Tol
Con ello se pretende realzar la imagen de CRISTO CRUCIFICADO, la expresión máxima del compromiso entre Dios y el ser humano.
La procesión hace su recorrido por calles distintas del recorrido habitual del resto de procesiones, en un silencio total que mantiene el toque de un solo tambor, y que se rasga en algún momento con el quejido de una saeta.
Esta procesión es como el gran pregón de la semana santa ontureña, anunciando que afecta a todo el pueblo y que necesita del silencio profundo para ver y comprender al Crucificado.
Los encuentros y el “Niñico”
En los últimos años se han incorporado momentos especiales en varias procesiones, de tal manera que podemos calificar la Semana santa ontureña como “Semana santa de los encuentros”.
Al final de la procesión del viernes santo por la mañana, el encuentro entre Jesús Nazareno con la cruz a cuestas y la Virgen de la Soledad.
En la procesión del viernes santo por la noche, en la procesión del entierro de Cristo, se produce el encuentro final fúnebre, como despedida triste, del Cristo muerto en presencia de San Juan y la Virgen de la Soledad; es la noche oscura y el silencio más profundo.
Y, finalmente, el encuentro, del domingo de Resurrección, entre el “Niñico” como el resucitado y la Virgen de la Soledad. Es un encuentro de ambiente entrañable. Son protagonistas los niños que, para el encuentro con la Soledad, llevan en andas la imagen del resucitado que es una imagen pequeña de un niño Jesús con la cruz.
Es la tradición más antigua de Ontur y está cargada de significado. El niño lleva la cruz no a cuestas sino abrazándola. Es la fe cristiana que nos explica que el crucificado es el resucitado y que los pequeños son los favoritos en el reino de Dios.
Imagen del Santo Niño ‘El Niñico’. Foto: Alfredo Tolín
Parece ser que, antiguamente, en las poblaciones pequeñas y, sobre todo en los conventos de monjas, como no podían tener grandes imágenes, entonces tenían alguna imagen de Jesús niño, que revestían adecuadamente para obtener diversas representaciones.
Que yo sepa, esta representación del “Niñico” como resucitado, en el domingo de pascua, se conserva solo en dos o tres pueblos de España.
Las imágenes de Clemente Cantos
La semana santa ontureña tiene buenas imágenes, pero son de especial relevancia las dos imágenes de Clemente Cantos: Jesús nazareno y la Virgen de los Dolores o de las Angustias.
Son las mejores obras del gran escultor, afincado en Murcia, Clemente Cantos (1893-1959), natural de Ontur. Muy estimado y querido en Ontur, muy conocido y valorado en Murcia, y totalmente desconocido e ignorado en Hellin y su comarca. Hay mucho escrito sobre él y su gran valía. Como detalle copio el título muy expresivo de una de esas publicaciones: GONZÁLEZ MORENO, Juan: Clemente Cantos. Maestro insuperable. En Artistas Murcianos 1920-30. Galería CHYS. 1972.
Virgen de los Dolores de Ontur. Foto: Alfredo Tolín.
Pongo dos recuerdos anecdóticos al respecto.
El primero, que recibí personalmente a visitantes jóvenes murcianos que venían a ver y analizar estas imágenes como estudiantes universitarios de bellas artes.
Además, nunca olvidaré lo que sucedió durante la primera visita que hizo a Ontur el obispo diocesano D. Ciriaco. Le llevé a visitar la ermita. Le impresionó y comentó sobre el rostro del Nazareno: “profundo sufrimiento y a la vez profunda paz”. Al llegar ante el conjunto escultórico de la Virgen de los Dolores, se quedó mirándolo fijamente… y al rato exclamó: ¡está muerto!
La página de Campos de Hellin al hablar de la semana santa de la comarca y su imaginería (https://camposdehellin.com/campos-de-hellin/fiestas/) dice: “Los desfiles procesionales, que desarrollan a lo largo de la semana la secuencia de la Pasión y Muerte de Jesucristo, muestran la riqueza del patrimonio escultórico de la tierra y el fervor popular de sus habitantes, configurando largas filas de nazarenos: Salzillo, Díes López, Fernández Andes, Coullaut Valera, Víctor de los Ríos, José Zamorano. Bellas imágenes sobre sus tronos (verdaderas obras de arte) portadas, entre filas de nazarenos, por costaleros y agarraores”. ¿Se podría incluir a Clemente Cantos o alguno más que tengan imágenes importantes de semana santa en la comarca?
En la misma página de Campos de Hellin se dice sobre la semana santa de Ontur: “La Semana Santa en Ontur está caracterizada por una costumbre significativa, como es, que todas las procesiones que se celebran, a su paso por la plaza del ayuntamiento, portan las imágenes «bailándolas» sin parar sobre sus tronos, sin el más breve descanso”. Esta costumbre, que se dice característica significativa en todas las procesiones de Ontur, no la he visto durante los 24 años que he vivido allí. Solo se hace en el domingo de Pascua después del encuentro, lo cual es habitual en muchas localidades y, por eso, no la he señalado entre las peculiaridades de la semana santa ontureña.